La Comisión Europea anunció la exclusión de cueros, pieles y el cuero bovino terminado del alcance del Reglamento de la UE sobre productos libres de deforestación (EUDR), mediante un acto delegado que modifica el Anexo I sin reabrir el texto legal original. Esta decisión tiene un impacto muy importante en la industria del procesamiento del cuero como material presenta la exclusión como un reconocimiento de que las pieles y el cuero son subproductos de la industria cárnica y láctea, no un motor directo de la expansión ganadera ni de la deforestación.
De acuerdo con COTANCE (confederación de asociaciones nacionales de curtidores y trabajadores de la comunidad europea), mantener al cuero dentro del EUDR habría creado una aplicación fragmentada, con mayores costos de cumplimiento, más presión administrativa sobre las curtidurías y el riesgo de desplazar la producción de cuero de Europa hacia regiones con estándares ambientales más débiles. La propia Comisión, en el borrador del acto delegado, justifica la retirada del cuero por la baja capacidad de los operadores para exigir información trazable a lo largo de una cadena donde el valor económico de las pieles es muy inferior al de la carne.
La noticia tiene implicaciones inmediatas para la industria mundial del cuero. Para Europa, reduce incertidumbre regulatoria en un sector que opera con márgenes ajustados y cadenas largas; para el mercado global, envía la señal de que la Unión Europea distingue entre commodities que sí empujan la deforestación y materiales que nacen como derivados de otras actividades productivas. Al mismo tiempo, la medida no ha dejado de generar críticas de organizaciones ambientales, que consideran que sacar el cuero debilita la coherencia del EUDR y puede restarle fuerza a la política europea contra la deforestación.
La decisión, divulgada el 4 de mayo de 2026, sigue a una consulta pública de cuatro semanas y forma parte de un paquete de simplificación regulatoria que también ajusta otras partidas del listado. En su página oficial, la Comisión recuerda que el EUDR busca reducir la contribución de la UE a la deforestación y a la degradación forestal, y que su lógica parte de las cadenas asociadas a materias primas como ganado, madera, soja, café, cacao, palma aceitera y caucho.