
Un escáner digital permite hacer trazabilidad química de materiales en prendas y accesorios. Se trata de la tecnología de una app llamada Wove que resuelve la pregunta relacionada con el impacto de químicos en los materiales de productos de moda. Según sus creadores, la plataforma analiza los materiales de prendas y accesorios a partir de un enlace de producto, una foto, una captura de pantalla, la etiqueta de la prenda o una descripción, y devuelve una calificación fácil de entender basada en la composición de fibras, el riesgo de liberación de microplásticos y la presencia de PFAS, conocidos como “forever chemicals”. Además, la aplicación sugiere alternativas más limpias que, según la compañía, se ajustan al estilo y al presupuesto del usuario.
La lógica de la tecnología de Wove parte de la idea que los materiales textiles en la ropa y accesorios suelen quedar fuera de las conversaciones sobre ingredientes y exposición química, a pesar de que los textiles sintéticos dominan gran parte del mercado global. Actualmente las fibras sintéticas pasaron de representar alrededor del 45% de la producción mundial en 1996 a cerca del 73% en 2023, y el poliéster ya concentra más de la mitad del total. En esa misma línea, la Agencia Europea de Medio Ambiente advierte que las fibras sintéticas liberan microplásticos durante su fabricación, uso, lavado y disposición final, y estima que entre 200.000 y 500.000 toneladas de microfibras textiles llegan al ambiente marino cada año.
El valor agregado de esta tecnología de escáner digital está en traducir un tema técnico en una experiencia de información sencilla. Su propuesta de “scan and score” busca que se puedan comparar fácilmente los materiales, entiende mejor el posible desprendimiento de microplásticos y detectar tratamientos asociados a PFAS sin tener que leer fichas complejas o caer en promesas de sostenibilidad difíciles de comprobar por parte de los fabricantes. La plataforma también destaca por ser independiente, sin publicidad ni rankings patrocinados, de modo que las recomendaciones no dependen de acuerdos comerciales con marcas.
PFAS y microplásticos no son conceptos menores en este debate. La EPA señala que los PFAS son químicos de larga duración, presentes en numerosos productos de consumo, y que algunos estudios los relacionan con efectos nocivos para la salud; por su parte, la EEA identifica los textiles como una fuente relevante de liberación de microplásticos. En ese contexto, Wove se coloca como una herramienta de transparencia para un consumidor que quiere mirar la etiqueta con otros ojos.



